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El significado de los mandalas

El significado de los mandalas

Hola, espero estén mágicamente genial, les quiero compartir el significado de los mandalas en un video que subí a mi canal de Youtube, así como los escritos que recopilé en internet.

Los que me conocen, saben que me encanta diseñar mandalas, son mi pasión y significan mucho en mi vida. Tengo muchos disponibles para arte impreso en mis plataformas de society6 y Redbubble, así como en mi tienda en línea de Papaya Arte Hecho a Mano.

Significado de los mandalas

Mandalas disponibles en Redbubble y society6 para art prints

Símbolos de arte sagrado – diseños concéntricos que representan la composición fractal o repetitiva del universo y de la naturaleza. Los mandalas son representaciones simbólicas espirituales y rituales del macrocosmos y el microcosmos, utilizadas en el budismo y el hinduismo

Los mandalas al colorearlos nos relaja profundamente. El mandala tiene como origen en India, su nombre en sánscrito significa circulo o rueda. Diagramas de formas organizados en un centro

Para los budistas su función es la meditación.En religiones es un símbolo de sanación, totalidad, unión e integración

En lo espiritual el orden y la gracia del mandala conecta naturalmente con la idea de unidad trascendente (vinculo divino y espiritual). Mandalas en la naturaleza, Granada, kiwi o un pomelo

Todos los mandalas tienen en común un espacio donde cabe un universo que se puede recorrer sin principio ni final, como los ciclos de la vida que nos rodea.

El significado de los mandalas

Estas figuras también tienen una funcionalidad personal y podemos utilizarlos con fines variados que van de lo psicológico a lo espiritual, desde la integración de distintos aspectos de la personalidad hasta la relajación, el arte y la meditación.

Los mandalas son símbolos de arte sagrado en las tradiciones india y tibetana. Utilizar estos diagramas es un excelente recurso para meditar y calmar el espíritu.

El psicólogo Car Gustave Jüng fue uno de los primeros occidentales en usar el coloreado como técnica de relajación. A principios del signo XX, el más importante psiquiátra transpersonal recomendaba a sus pacientes que pintaran mandalas para combatir el estrés, la ansiedad y la depresión.

El mandala tiene su origen en India y su nombre en sánscrito significa círculo o rueda. Se trata de diagramas de formas diferentes y variadas (círculos, cuadrados, octógonos) organizados alrededor de un centro. Para los budistas, su función es la meditación. Aunque para muchas religiones es un símbolo de sanación, totalidad, unión e integración.

Desde el punto de vista espiritual, el orden y la gracia del mandala conecta naturalmente con la idea de unidad trascendente. Para la astróloga Monika Correia Nobre, «nos vincula, a través de la forma, con la divinidad y la espiritualidad».

Dibujar o pintar mandalas es una terapia que se está usando cada día más. De hecho, los libros para colorear dejaron de ser exclusivos de los más pequeños, y son los adultos quienes demandan cada vez más este tipo de publicaciones.

Existen muchos tipos de mandalas. La mayoría son creaciones humanas que existen como representaciones de lo divino y trascendente en todas las culturas, pero la naturaleza también ofrece los suyos, como los que aparecen al cortar al medio una granada, un kiwi o un pomelo.

Todos los mandalas tienen en común un espacio donde cabe un universo que se puede recorrer sin principio ni final, como los ciclos de la vida que nos rodea. Pero estas figuras también tienen una funcionalidad personal y podemos utilizarlos con fines variados que van de lo psicológico a lo espiritual, desde la integración de distintos aspectos de la personalidad hasta la relajación, el arte y la meditación», explicó la instructora de meditación y directora de Astroflor.

El reflejo de uno

  • Pintar mandalas otorga muchísima información acerca del estado actual de las personas.
  • Un mandala es un universo simbólico pleno de información trascendente para la persona.
  • Si se dejan muchas áreas en blanco, significa que se desconoce cuestiones de uno mismo.
  • Cuando se pintan muchas áreas de negro, puede haber cierta preocupación o miedo sobre algún aspecto del futuro.
  • El uso de diferentes colores y la forma en que se distribuyen dentro del círculo, describe los sentimientos.
  • El simple hecho de elegir un mandala en particular y pintarlo con determinados colores, ya es un significado.

Qué colores usar según lo que se necesite

  • Se puede utilizar la fuerza del mandala para crear espacios nuevos y generar bienestar.
  • Si se necesita mayor tranquilidad y relajación, pero sosteniendo la atención en el entorno, hay que pintar mandalas en gamas de azules. Proporciona un estado mental y emocional armonioso.
  • Utilizar el rojo o los anaranjados activa áreas del ser relacionadas con la creatividad y el manejo de territorios personales.
  • Para pensar, razonar alguna cosa o entender y afirmar mejor la propia identidad, utilizar el amarillo.
  • El verde es ideal para sanarse física y emocionalmente. También para mejorar los vínculos con el entorno.
  • Para impulsar un cambio o como protección contra energías extrañas, pintar mandalas con el color violeta.
  • Pintar mandalas puede transformarse de una actividad de relajación a una acción meditativa y de un pasatiempo agradable a una experiencia artística.

Beneficios. Colorear reduce el estrés, ya que el cerebro se enfoca en una sola actividad en particular. Pintar mandalas mejora la capacidad de atención y concentración.

Qué es Otros significados de los mandalas

Mandala es una estructura de diseños concéntricos que representan la composición fractal o repetitiva del universo y de la naturaleza.

Mandala es una palabra de origen sánscrito y significa ‘círculo’; representa la unidad, la armonía y la infinitud del universo mediante el equilibrio de los elementos visuales.

En español, se admite tanto la versión más común con pronunciación grave (mandala), como la pronunciación esdrújula (mándala).

En las culturas orientales, de donde se tienen los primeros registros de diseño y uso de los mandalas, estos tienen como objetivo el cese del pensamiento y de la mente, aspirando alcanzar un estado meditativo.

Los hindúes fueron los primeros en usar mandalas como un instrumento espiritual, aunque se han popularizado en occidente por los diseños y usos atribuidos al budismo. Sin embargo, los mandalas no han sido exclusivos del oriente o de una religión en particular, ya que se han encontrado representaciones geométricas similares en otras culturas y con diferentes usos que van más allá de lo espiritual.

Mandalas en el budismo

En Tíbet son conocidas los mandalas de arena, que son complejas representaciones elaboradas por monjes budistas tibetanos como ejercicio espiritual para aprender lecciones sobre el desapego y el fluir universal. Para hacerlos se utiliza arena o piedras trituradas y coloreadas de manera natural.

El diseño del mandala se divide en cuatro cuadrantes y un monje está a cargo de cada uno. Después de días o semanas de completar el diseño (rellenando los espacios con la arena coloreada), el mandala es destruido por los monjes para representar la finitud de todas las cosas. La arena es barrida, guardada en un frasco y lanzada a un río para que vuelva a integrarse a la naturaleza, en el fluir continuo del ciclo de la vida.

Mandalas en el taoísmo

Otro ejemplo de mandala en la cultura oriental es el símbolo yin y yang, donde los extremos confluyen en un círculo que representa la dualidad que existe en todo lo creado, según los principios del taoísmo.

Al yin se le atribuye lo femenino, la tierra, la oscuridad y pasividad. Mientras que el yang representa lo masculino, el cielo, la luz y lo activo. Estos dos fuerzas fundamentales son complementarias y necesarias para mantener el equilibrio en en el universo.

Mandalas en la cultura nativa americana

Los indígenas nativos del norte de Estados Unidos y el sur de Canadá crearon las ‘ruedas de sanación’, o ‘ruedas medicinales’. El diseño de estos mandalas contemplaba un círculo central de piedra que estaba conectado a un círculo más grande a través de radios o líneas divisorias, hechas con el mismo elemento.

Además, se tenían en cuenta los 4 puntos cardinales (norte, sur, este y oeste), un color, los elementos (fuego, aire, tierra y agua) y sus animales y plantas sagradas. Se cree que además de ser usadas con fines medicinales, estas ruedas constituían un lugar sagrado para rituales iniciáticos.

Los aztecas, ubicados en lo que hoy es Mesoamérica, también usaban mandalas. El ejemplo más conocido está en su calendario, que obedece a los principios básicos de estas representaciones, ya que parte de un círculo central a partir del cual se irradian otras figuras de manera repetitiva.

En estos mandalas, se representaba la bóveda celeste, la creación del hombre y el camino que debe ser recorrido durante la vida para alcanzar la plenitud.

Mandalas como recurso terapéutico

El psicólogo y psiquiatra suizo Carl Gustav Jung (1875-1961) estudió diseños de mandalas de diferentes culturas durante 20 años y encontró características comunes: el hecho de que el diseño siempre parte del centro, está restringido por una figura geométrica que suele ser un círculo o un polígono, y el resto de las figuras pueden ser reemplazadas por figuras que se les asemejen, como flores o cruces.

Para él, estas representaciones eran una exteriorización del inconsciente colectivo, la expresión de la totalidad del ser, y por lo tanto, podían utilizarse como recurso terapéutico para trabajar aquellos aspectos emocionales que se encontraban reprimidos o no reconocidos.

Hoy en día, se ha extendido el uso de mandalas como técnica terapéutica y antiestrés. Se puede poner en práctica de diversas formas:

  • Creación de un mandala: la persona parte de unas directrices básicas y se dispone a dibujar y colorear su mandala. El uso de las formas geométricas y los colores elegidos proporciona información al terapeuta sobre ciertos estados emocionales.
  • Colorear el mandala: al igual que el caso anterior, se presta atención al uso de los colores utilizados, pero en este caso se parte de un diseño elaborado con antelación.
  • Visualizar un mandala: se le proporciona a la persona un mandala ya elaborado y esta debe observarlo durante algunos minutos, con el objetivo de inducir un estado de relajación.

Cualquiera de las técnicas mencionadas puede hacerse en solitario. De hecho, en los últimos años, se ha popularizado el uso de cuadernos para crear o colorear mandalas, lo que da cuenta de la masificación de este recurso como herramienta antiestrés.